Hermosos relámpagos
gotas de lluvia
en este amanecer,
¡cabalgando las olas!
el surfer besa la mañana.
Cae un rayo en el mar,
y la tormenta olvida quien la atraviesa,
la guerra del silencio
otra vez guarda el sufrimiento.
Rompe la ola
trazando su curva poderosa,
¡desamor y pesar!
olvidando lo vivido en las arenas,
desenfrena el corazón,
tablón de cansancio,
la verdad aguarda en la orilla.
¡En tierra! la duna,
superficie extraviada de un desierto,
soledad ignorante
en frágil menester de amistad,
guarida de su alma,
instante de agonía con ojos cerrados,
intimidando con el viento,
dando luz,
a su verdad.
Al anochecer,
en asombrosa calma repentina
con mirada oscurecida,
veo al surfer,
el que no teme a las mareas,
¡le veo!
con cañon de cerveza,
en la mano.
Garbiñe Yo Que Se-agosto
2018-Garbiñe Pérez Cortajarena



