A veces pienso,
que el mundo se me ha acabado,
resbalo por un parrapas sin freno,
y no puedo parar,
y nadie,
¡ nadie!,
me da la mano,
ni un abrazo,
ni un te quiero,
ni un adiós,
quizás otra vez
de mi corazón como alimento.
Vuelvo a mirar entre las rendijas del Cielo,
¡ buscándole!,
cabello plateado y piel en flor,
pero no le encuentro.
¡Hermana de lágrima!,
expande tus olores,
y pinta la casa,
del color de las grandes pasiones,
métele ruido a la desierta mesa y a la cama,
para que ¡ojala!
sobre mis almohadas,
florezcan los besos
y poder caminar por mis
cicatrices,
con perfumada esperanza.
La risa ,
me hace libre,
me pone alas ,
quizás por eso tengo tantas cosquillas ,
hasta en el lugar de mis huracanes
,
¡mis labios!
me quitan soledades con gemido
angelical y dulce,
¡y vuelo tan alto!
que alcanzo el Cielo.
¡Vuela, vuela!
entre luces y sombras,
dentro del árbol de los imposibles,
aunque el último rayo de sol te devuelva tu pena,
eres la abierta ventana, que escucha a la sombra vencida.
La noche duerme a mis pies,
y mi sueño parte hacia al amor no comprendido,
tengo dos ramas en el corazón,
¡ que aún!
tiemblan.
Garbiñe Yo Que Se-2017-Garbiñe Pérez Cortajarena
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