La luz de la
Luna se apagó entre la serie de olas,
y ¡las
cenizas! no se han apagado todavía,
el tiempo se
me desintegra
Amar, jugar,
disfrutar, sanar,
haber, ser,
tener, padecer,
elegir,
compartir, sentir, sonreír.
La renuncia
no quita
la renuncia
da
en la fuerza
inagotable de lo sencillo,
el movimiento
y el cambio
generando un
orden nuevo.
Dios ha
muerto,
su sombra
sigue jodiendo todavía.
A lo lejos
veo bancos de nubes
observadoras
clandestinas
de las olas
que chocan contra las rocas
entre cadáveres murmurando entre si
en pesado
silencio
ojos para
enjuagar las lágrimas.
¡Y vivos!
que viven de
los muertos
hambre y
cebolla,
el presente
devorando todo lo que toca.
¡ojala!
para
quitarme el frío y poder sentir
y ¡aullar su
nombre!
Tengo un
portafolio ¡lleno de partituras!
defensa ante
las penas,
soy mar cantábrico, música y galerna
soy mar cantábrico, música y galerna
creo poder
restablecer mi vida solitaria,
¡aceptaré!
vivir otra vez,
eterno retorno.
Garbiñe Yo
Que Se-abril 2019-Garbiñe Pérez Cortajarena














