Y tengo el corazón frágil,
de virgen y de amante,
ahora me llamas
y no me atrevo a cruzar esta
orilla ,
tentadora y dulcísima promesa,
de la nada.
Podría prometerte,
noches consteladas,
de todas las promesas ,
¡no logradas!.
Señor de las teclas,
señor del sonido ,
alma que alimentas mis sueños,
y enciendes mi espíritu,
¡si no hay amor!,
todo me falla,
amor de un minuto
o amor de una vida,
sombra de sonido,
hoja seca,
alma tendida,
corazón que miras cualquier mañana,
como olvido,
no te olvides ,
de olvidar,
olvidarme.
Dividido por dos ,
no da dos hombres.
Garbiñe Yo Que Se-2017-Garbiñe Pérez Cortajarena
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